La Navidad es sinónimo de mesa llena, reuniones interminables y platos que nos hacen viajar en el tiempo. Pero comer sano no tiene por qué ir ligado a restricciones extremas ni a listas de alimentos prohibidos. Podemos disfrutar de cada bocado sin culpa si adoptamos un enfoque equilibrado y consciente. Desde mi consulta de Nutrición, llevo años centrándome en educar a mis pacientes en un cambio de hábitos duradero para todas las épocas del año y no en hacer dietas estrictas que se olvidan con facilidad.
En estas fechas, donde los excesos suelen ser protagonistas, la clave está en encontrar el equilibrio el resto de los días y practicar la moderación en las cantidades. Comer un poco menos, saborear más y elegir bien puede ayudarnos a mejorar las digestiones, evitar molestias y prevenir ese aumento de peso no deseado que suele llegar con el nuevo año. Retomar las recetas caseras de guisos y dulces navideños, ayuda a mantener nuestras tradiciones y evitar el exceso de grasas y azucares ultraprocesados.
Consejos para una Navidad deliciosa y saludable
1. Mantén tus pautas habituales de alimentación
Saltarse comidas solo genera más hambre y favorece los atracones. Mantén tus horarios y no olvides incluir frutas, verduras y proteínas de calidad. Tener cremas de verduras preparadas, te ayudará cuando tengas hambre a evitar comer otros alimentos más calóricos. A mi me gustan mucho las cremas de coliflor y queso con jamón serrano, o de puerros y espárragos con queso feta.
2. Hidrátate — el agua es tu gran aliada
Beber suficiente agua ayuda a regular el apetito, mejorar la digestión y evitar la retención de líquidos. Si hace mucho frio , las infusiones calentitas también te ayudan. En estas fechas las diuréticas como la cola de caballo o digestivas como la manzanilla, pueden ser tus aliados para no retener líquidos y evitar los gases.
3. Apuesta por opciones reconfortantes y ligeras
Con el frío, cremas de coliflor o brócoli con un toque de queso y jamón serrano sientan de maravilla por la noche. Son cálidas, saciantes y saludables. El bimi a la plancha o unos espárragos son rápidos y aportan fibra y muy pocas calorías.
4. Ten siempre fruta y verdura a la vista
Si las tienes a mano, será más fácil evitar picar alimentos ultraprocesados y ricos en azúcares. Naranjas, mandarinas y kiwis son esenciales en esta época para aumentar la vit c y evitar resfriados, mejorando nuestro sistema inmune.
5. Mueve el cuerpo y cuida tu descanso
Combinar la alimentación equilibrada con ejercicio físico y buen descanso mental es esencial para sentirte bien durante todas las fiestas. Las emociones negativas y el estrés hacen que comamos, más y peor. Aprovecha estos días de descanso para mejorar tu salud emocional.
6. Planifica tus compras y menús
Organizar las comidas con antelación evita improvisaciones que suelen terminar en excesos o en elecciones menos saludables. Los supermercados están llenos de tentaciones innecesarias que nos arrastran a comprar de más y a comer mal. Sé fuerte y resiste al márquetin, compra lo necesario para cada día o semana.
7. Mastica, come despacio y disfruta de la compañía
La Navidad se trata más de compartir que de devorar. Comer con calma mejora la digestión, te ayuda a identificar la saciedad y fomenta una relación más consciente con la comida. Disfruta de la compañía evitando conflictos y discusiones innecesarias. Recordemos que la navidad es el tiempo de preparación para la llegada del nacimiento de Jesús.8. Busca placer en lo sencillo
No siempre lo más calórico es lo más sabroso. Unas alcachofas a la plancha con jamón ibérico o foie pueden ser un entrante exquisito, ligero y lleno de sabor. Sé creativa y dale un punto de sabor a tus platos saludable, para ello puedes ayudarte de las especias, hierbas provenzales y aceites aromáticos.



