El verano es sinónimo de sol, playa, descanso, y nos invita a relajarnos y evitar el estrés, por eso nos encanta… ¡y también puede ser un verano lleno de salud y bienestar!
Aunque las vacaciones suelen venir con más comidas fuera de casa, aperitivos y cambios de rutina, es totalmente posible (y puede también ser delicioso) mantener una alimentación equilibrada, llena de frutas y verduras frescas. Y como digo siempre desde mi consulta de nutrición, también es posible y super necesario, mantener rutinas de ejercicio físico y bienestar mental. Estar sano no es solo comer bien, estar sano es la ausencia de patologías, conseguida gracias al equilibrio de comer bien, practicar ejercicio físico, dormir descansando, cuidar nuestras emociones y mantener relaciones sanas con el entorno y nuestros seres queridos. Porque no hay mayor medicina, que la del amor, sentirse querido y querer a los demás, querernos y cuidarnos para poder dar de nosotros nuestra mejor versión, sana, alegre y activa.
En este artículo de julio os comparto algunos tips sencillos para cuidarnos mientras disfrutas al máximo del verano, sin envejecer de más ni aumentar de peso.
- Aprovecha los colores del verano
Las frutas y verduras de temporada no solo están en su punto justo de sabor, sino que también están llenas de nutrientes ideales para los meses más calurosos. Algunas opciones top:
Fresas, melocotones, sandía, piña, pepino, tomate y lechugas frescas. A las que puedes añadir conservas de alcachofas, pimientos rojos, berenjenas y coliflor.
Mezcla como en esta receta fácil y refrescante:
Ensalada de Sandía, Pepino y Feta
Cubos de sandía y pepino, queso feta, menta fresca, aceite de oliva y limón. Ideal fresquita
2. Hidratación con sabor
Mantente hidratado de forma natural con aguas saborizadas caseras:
- Agua con rodajas de pepino y limón
- Infusión fría de menta con trozos de fruta
- Licuado de piña y pepino
- Licuado de brócoli y melón con agua fría
- Batidos verdes con espinaca, plátano y mango
Zumo o batido verde: Mezcla pepino, manzana verde y lima o batido con espinacas, piña y plátano. Hidratante y energético
3. Snacks saludables para la playa o excursiones
Evita los ultraprocesados llevando snacks naturales y fáciles de transportar:
- Fruta cortada en táperes o brochetas
- Chips de kale o zanahoria
- Palitos de apio y zanahoria con hummus
- Pepino aliñado.
4. Come local y de temporada
Aprovecha los mercados locales para descubrir frutas y verduras frescas, apoyar la economía local y añadir variedad a tu dieta. Prueba recetas nuevas para integrar a tus rutinas saludables. En la mayoría de las cartas siempre hay opciones saludables y frescas.
5. Recetas rápidas y veraniegas - Incluye recetas ligeras y llenas de sabor como:
- Gazpacho andaluz
- Ensaladas con fruta (como sandía con feta y menta)
- Ceviche de verduras
- Tacos de lechuga con vegetales y aguacate
Cuidarse en verano no significa renunciar al placer de comer bien. Con un poco de planificación y creatividad, las frutas y verduras pueden convertirse en platos deliciosos y apetecibles a cualquier hora del día. Todos comemos de más, aprovecha el verano para descansar, conocerte mejor y aprender a ver dónde están tus limites, cuando comes por hambre o por ansiedad. Aprende a parar, aprende a masticar, aprende a disfrutar de la alimentación, saboreando cada bocado, saboreando nutrientes, saboreando la vida.
Para no tener que vivir para comer, si no comer para vivir sano y mucho tiempo joven y sin patologías.
Angélica Aragón Argón
Farmacéutica y Doctora en tecnología de los Alimentos
Nutrición y Bromatología.
Ncol 2264



