Hoy, la farmacéutica y nutricionista Angélica Aragón nos habla sobre un tema que sigue generando muchas dudas y que es clave para nuestra salud: el riesgo cardiovascular.
El riesgo cardiovascular se refiere a la probabilidad que tiene una persona de sufrir una enfermedad cardiovascular en un período determinado. Estas enfermedades afectan principalmente las arterias del corazón y del resto del cuerpo, como el cerebro, los riñones y las extremidades inferiores. Ejemplos comunes incluyen infarto de miocardio, trombosis, embolias y hemorragias cerebrales.
Este riesgo depende de la cantidad y tipo de factores de riesgo que presente cada individuo.
¿Por qué es importante?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. Lo preocupante es que muchas de estas muertes podrían evitarse adoptando un estilo de vida saludable y reduciendo los factores de riesgo.
Factores de riesgo cardiovascular
Se dividen en dos grandes grupos:
No modificables
- Edad
- Sexo
- Raza
- Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular
Modificables
- Hipertensión arterial
- Colesterol elevado
- Síndrome metabólico
- Diabetes
- Sobrepeso y obesidad
- Sedentarismo
- Tabaquismo
- Consumo excesivo de alcohol
- Estrés y ansiedad
¿Cómo prevenirlo?
El objetivo principal es prevenir eventos coronarios y cerebrales. Para ello, se recomienda:
1. Evitar el tabaco y reducir el consumo de alcohol
- No empezar a fumar o dejarlo progresivamente.
- Moderar el alcohol y mantener una buena hidratación para evitar la retención de líquidos.
2. Aumentar la actividad física
- Realizar ejercicio aeróbico varias veces por semana (caminar, nadar, correr).
- Complementar con entrenamiento de fuerza para fortalecer músculos, mejorar la postura y aumentar el metabolismo basal.
- Realizar ejercicios aeróbicos adecuadamente combinados con entrenamiento de fuerza, ya que el primero permitirá un mayor gasto calórico, mientras que el segundo fortalecerá los músculos, mejorará la postura e incrementará el metabolismo basal.
3. Mantener un peso saludable
- Seguir una dieta equilibrada, baja en ultraprocesados, grasas saturadas y azúcares.
- Reducir el índice de masa corporal (IMC) y prevenir el sobrepeso u obesidad.
4. Controlar la presión arterial
- Reducir el consumo de sal.
- Bajar de peso si es necesario y caminar a diario.
5. Disminuir el colesterol LDL y los triglicéridos
- Mejorar la alimentación y realizar controles médicos regulares.
6. Prevenir y controlar la diabetes
- Adoptar hábitos saludables que estabilicen los niveles de glucosa.
7. Manejar el estrés
- Practicar técnicas de relajación y respiración.
- Evitar posturas inadecuadas, ya que una mala higiene postural puede afectar tanto la salud física como emocional.
La importancia de la alimentación
Seguir una Dieta Mediterránea es una de las mejores estrategias para reducir el riesgo cardiovascular. La Dieta Mediterránea es antiinflamatoria y cardioprotectora ya que esta dieta se basa en:
- Uso de aceite de oliva virgen extra como principal fuente de grasa.
- Consumo abundante de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
- Ingesta regular de pescado y frutos secos.
- Bajo consumo de carnes rojas, ultraprocesados y azúcares.
Las verduras ricas en fibra, vitaminas y bajas en calorías, como alcachofas, espárragos, brócoli, coliflor, tomates y calabacines, son ideales para el consumo diario. Crudas en ensaladas o cocinadas de forma saludable, aportaran vitaminas, moneras, fibra y saciedad con muy pocas calorías.
¿Sabías que el perímetro abdominal es clave?
La grasa abdominal, especialmente la grasa visceral (que rodea órganos como el hígado o los riñones), está estrechamente relacionada con un mayor riesgo cardiovascular. Esta grasa puede provocar:
- Aumento del colesterol malo (LDL) y triglicéridos
- Mayor riesgo de diabetes tipo 2
- Elevación de la presión arterial
- Mayor probabilidad de trombosis
Según la Fundación Española del Corazón y la OMS, los valores máximos saludables de perímetro abdominal son:
- Mujeres: hasta 88 cm
- Hombres: hasta 102 cm
Mediciones por encima de estos valores pueden duplicar el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.
Angelica Aragón Aragón
Farmacéutica y Nutricionista
Ncol 2264



