Nuevo año, nuevos propósitos
COMPARTIR

Con el comienzo del año, uno de los objetivos más habituales es perder peso. Sin embargo, no todas las dietas de moda ni los alimentos «milagro» que vemos en redes sociales funcionan ni cuidan nuestra salud.

Elige siempre recomendaciones con base científica, que mejoren tu bienestar por encima de todo.
Para mí, es mucho más importante que contar calorías, aprender a ser consciente de lo que comes.

Comer bien no es prohibir, es aprender
La clave está en saber elegir alimentos saludables y en equilibrar los menús semanales. Esto facilita la constancia y evita la sensación de estar «a dieta».
En consulta utilizamos una herramienta sencilla, visual y eficaz: el método del plato.

¿En qué consiste el método del plato?
Imagina tu plato dividido de la siguiente forma:

  • ½ del plato: verduras y hortalizas, mejor si hay variedad de colores y texturas.
  • ¼ del plato: hidratos de carbono de calidad (legumbres, patata, arroz o pasta integral, pan integral).
  • ¼ del plato: proteínas saludables (pescado, huevo, legumbres, carne blanca o proteína vegetal).
  • Acompañamos con aceite de oliva virgen extra, agua como bebida principal y fruta como postre habitual.

Dieta mediterránea y sostenibilidad
Desde el programa Healthy Family, en mi consulta llevamos años enseñando a aplicar el método del plato junto a la dieta mediterránea, una alimentación basada en productos de proximidad, de temporada y respetuosa con el medio ambiente.

Trucos prácticos para aplicarlo en tu día a día

✔️ Empieza siempre por la verdura
Llena primero medio plato de verduras y luego completa el resto. Automáticamente mejorarás el equilibrio de tu comida. Y si son bajas en calorías y diuréticas como espárragos, brócoli, coliflor y alcachofas mucho mejor

✔️ No hace falta pesar ni contar calorías
El método del plato es visual y fácil, ideal para casa, trabajo o comer fuera. Y también ideal para usar en casa con toda la familia.

✔️ Planifica el menú semanal
Dedica unos minutos a la semana a decidir comidas y cenas. Ahorrarás tiempo, dinero y elecciones impulsivas.

✔️ Varía las fuentes de proteína
Alterna pescado, huevos, legumbres y carnes blancas. La variedad mejora la nutrición y evita el aburrimiento.

✔️ Respeta las señales de hambre y saciedad
Come despacio y sin pantallas siempre que sea posible. Escuchar a tu cuerpo es parte del proceso.

✔️ Aplícalo también a la familia
Es un método válido para adultos y niños, favoreciendo hábitos saludables desde pequeños.

✔️ Sé flexible
Comer saludable no significa hacerlo perfecto. El equilibrio se construye en el conjunto de la semana.

Recuerda: adelgazar puede ser una consecuencia, pero el verdadero objetivo es mejorar tu salud y tu relación con la comida.

Dra. Angélica Aragón Aragón 

Farmaceutica y Nutricionista 

N col 2264